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Mostrando las entradas de julio, 2026

Te va a pasar lo mismo… pero no estarás sólo

    Mucho de lo que escuchamos hoy en día desde un micrófono en un servicio religioso es: “Venga a los pies de Cristo… y todos sus problemas terminarán”. Triste palabrería barata para poder mantener a una persona que llega ciertamente “necesitada”, “vacía”, “hambrienta” y muchas veces “desfallecida” buscando una respuesta, para simplemente ser “engañada y explotada”. ¿Por qué decimos palabrería barata? Porque quien verdaderamente supo lo que es la doctrina de Dios, el verdadero evangelio de Jesucristo, y quien lo recibiera “directamente” de él, nos referimos al apóstol Pablo, predicó diferente. Recordemos que era un hombre instruido en la Ley de Moisés por un gran maestro (Gamaliel), sin embargo, tuvo que reaprender por casi 15 años, la verdadera doctrina para instruir a los gentiles (Gálatas 2:1)). Y ¿Qué fue lo que tuvo que aprender para poder compartir? “Que en éste mundo, todo aquél que siga a Cristo y sea piadoso, sufrirá persecución, PERO, que no la va a pasar sólo s...

Una diferencia

  Entre el buen pastor y mal pastor (el asalariado) hay varias diferencias, pero acaso una de las más notorias es el hecho que mientras el buen pastor está disponible siempre para todos, aunque cuando él lo necesite no haya nadie disponible para él; él guarda silencio y se refugia en su Padre celestial (Marcos 1:35). Mientras que el mal pastor (el asalariado), se frustra, se decepciona, y en lugar de buscar refugio y consuelo en Dios Padre, toma el micrófono y el púlpito para derramar el estado de su corazón. Por ello, el pastorado bueno lo podemos comparar a un matrimonio, en dónde cuando la unión NO se hace por amor sino por intereses ocultos, simplemente no funciona. Veamos un caso, Mical la hija menor de Saúl, es ofrecida a David por matar a doscientos enemigos, pero Mical NO amaba a David, por eso no lo respaldaba en lo que él era y hacía (2ª Samuel 6:16-23). Y ¿cuál fue el resultado? Que Mical murió sin tener la dicha de parir hijos (verso 23). Así de estériles son los mini...

Todo lo que trajo consigo una simple pregunta.

  Hace unos días preguntamos a alguien: ¿Por qué ya no asistes a la Iglesia? Su respuesta fue ésta: Desde niño fui engañado a que el Santísimo vivía entre cuatro paredes a las cuales llamaban Iglesia, para enterarme más adelante que Dios habita dentro de mí. Luego entre esas cuatro paredes fui traicionado; más tarde entre esas cuatro paredes, por una obediencia extrema y ciega, lastimé a mis hijos de una forma que ellos no se merecían; entre esas cuatro paredes fui juzgado y sentenciado sin tener la mínima oportunidad a una digna defensa; más adelante, pagué económicamente la lección más cara de mi vida, bajo la tutela de un asalariado. Entre esas cuatro paredes me convertí en un fariseo empedernido creyéndome mejor que otros porque hacía o dejaba de hacer lo que otros no. Entre esas cuatro paredes fomentaron el daño que aún padece mi matrimonio. Y ¿todo eso para qué?. Para enterarme que las escrituras decían que de esas mismas cuatro paredes que decían llamar Iglesia, habían “ex...