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Sin cuerpo del delito no hay crimen.

  La frase "sin cuerpo del delito no hay crimen" es un principio jurídico tradicional, a menudo referido como corpus delicti en el Derecho Común, y significa: “El cuerpo del crimen”. Por ésta ley, vemos a través de la historia cómo los delincuentes han encontrado mil maneras de desaparecer el cuerpo de la persona asesinada, ejemplo: Al Capone, asesinaba a sus enemigos y los sumergía en tinas con ácidos para ser desintegradas; se sabe de grupos paramilitares que tomaban a sus víctimas y las dejaban caer en volcanes que estuvieran en actividad; personas tiradas en alta mar para ser devoradas por los tiburones; o las entierran en lugares lejanos amparados en la oscuridad de la noche para que no puedan ser encontradas, etc. ¿Por qué o para qué? Porque si NO hay cuerpo del delito simplemente NO se puede probar jurídicamente… que hubo un delito. Este principio lo conocía Dios Padre antes que cualquier humano, pues sabiendo lo perverso y desviado del corazón humano con respecto a...

Difíciles de entender si no son reveladas.

  El apóstol Pedro escribió del también apóstol Pablo: “Entre sus escritos, hay algunas cosas difíciles de entender” (2ª Pedro 3:16). Dicha expresión nos debiera de animar en lugar de bajarnos el ánimo, pues nosotros no entendemos aún mucho de lo que está escrito, pero no somos los únicos, veamos: En la última noche que el Señor pasó con sus discípulos, específicamente durante lo que conocemos como la última cena (capítulos 13 al 17), les dice: “Un poquito, y no me veréis; otro poquito y me volveréis a ver” (Juan 16:16, no hablaba de su segunda venida como erróneamente nos han enseñado, hablaba de su muerte y resurrección tres días después… un POQUITO de tiempo). Si, no podríamos entender nada si no nos fuera revelado, el mejor ejemplo de ello es el apóstol Pablo, pues hasta que las escamas de sus ojos cayeron, éste no entendió que “en el nombre de Dios… perseguía a Dios” (situación que se repite una y otra vez en el mundo, léase: Inquisición, Edad Media, las Cruzadas, y, las con...

Sangre… Sobre la tierra.

    En el huerto de Getsemaní, los evangelios nos hablan que Cristo se hincó en tierra para orar (Mateo 26:39; Marcos 14:35; y Lucas 22:41). El doctor, evangelista e historiador Lucas, después de haber investigado “diligentemente” todos los sucesos que entre la gente de esa época se decían ser “ciertísimos” (vea Lucas 1:1-3). Nos narra que en un momento determinado Cristo orando, sudo gotas de sangre (Lucas 22:44, dicho sea de paso, los científicos han demostrado con puntualidad que una persona en determinado estado en ansiedad puede llegar a padecer eso). ¿Qué significado tenía espiritualmente ese suceso? Pues que el Hijo de Dios estaba con su sangre “bendiciendo” otra vez la tierra que un día su Padre había “maldecido” y de la cuál fue hecho el hombre (Génesis 3:17 y 19), y nos estaba dando la oportunidad de redención que no podía venir por medio de sangre de animales como los que sacrificaban en el Templo. Y, ¿Eso es comprobable o es una hipótesis personal? Pues la mejo...

Espérenme aquí.

    Es la última noche de Cristo con sus discípulos antes de ser traicionado por uno de ellos, y llegan al huerto de Getsemaní en donde acostumbraban ir para que su maestro estuviera a solas con el Padre (Marcos 14). Cristo deja a ocho en un lugar anterior (recordemos que Judas ya está en el Pretorio vendiendo a su maestro), y se lleva consigo a Juan, Jacobo y Pedro (verso 33). Les dice a ellos tres en un momento determinado: “Mi alma está muy triste hasta la muerte, esperadme aquí, y no os durmáis” (versos 34). ¿Qué significa ésta escena para la vida espiritual nuestra? Que hay momentos en la caminata del creyente, que debemos caminar solos esa parte de la vida. Pueden ser angustias económicas; enfermedades; abandonos; traiciones; decepciones; frustraciones; divorcios; viudez, etc. Pero, son momentos en los cuales si alguien más nos acompañara, en lugar de ayudarnos nos estorbaría para poder llegar a cumplir el propósito que Dios tiene para nosotros, simplemente porque al...

Qué es lo que NO nos han contado. (Parte final)

Lo que NO nos han contado simplemente es por una de dos razones: “Maldad o Ignorancia”. Maldad, de parte de las personas o entidades que SI conocen la historia, los hechos, las evidencias (Rollos de Qunram). Ellos, los descendientes de aquellos a los cuales Cristo les dijo en su cara, no una sino varias veces: “Generación de víboras” (Mateo 3:7; 12:34 y 23:23). “Sepulcros blanqueados” (Mateo 23:27-31). “Hipócritas” (Mateo 23:13). “Cueva de ladrones” (Mateo 21:13; Marcos 11:17 y Lucas 19:46). Y, los otros que no nos lo cuentan, es porque ellos mismos las ignoran: Pues son, “líderes” que no estudian, no investigan, no preguntan, sino tan sólo son “fieles” a la institución a la que pertenecen, y se limitan a repetir lo que les es autorizado decir. No han logrado entender las palabras del apóstol Pedro, qué, lleno y respaldado por el Espíritu Santo gritó a gran voz: “Nos es necesario obedecer a Dios… ANTES que a los hombres” (Hechos 5:29). Muchos, como los fariseos de hace dos mil años, ...

Qué es lo que NO nos han contado. (Parte tres)

  Los seguidores más íntimos de Cristo antes de su muerte y resurrección NO habían entendido a què había venido. Ellos esperaban a un Rey “militar”, un Mesìas “libertador”, qué, precisamente los librara del opresor imperio Romano, no a un Cordero que viniera a:   No sólo entregar su vida sino a pedirles a los suyos que la entregaran… mientras el imperio siguiera su camino de opresión sobre ellos (vea Juan 6:66 y Lucas 24:13). ¿No será entonces, que Cristo ahora que las escamas de los ojos de ellos ya habían caido, podía darles MÀS información o al menos explicarselas? Y, ¿En dónde podremos encontrar esa información? Judas, el hermano menor de Cristo (vea Mateo 13:55 y Marcos 6:3), habla con AUTORIDAD acerca de los escritos de ENOC y sus profecías (aproximadamente 3,000 años AC), y NUNCA fue negado o cuestionado. Preguntamos: ¿Quièn o por què, fue quitado del Canon Bìblico un escrito considerado tan FIEL por el propio hermano de Cristo y sus contemporaneos? En 1947 en las Cue...

Qué es lo que NO nos han contado. (Parte dos)

  Pablo, el hombre que estuvo presente (fìsica o espiritualmente, él mismo lo declara) en el tercer cielo expresó: “Conozco un hombre que fue arrebatado al paraíso (tercer cielo), en donde escuchò palabras INEFABLES (sublimes, profundas, impactantes) que no le es dado al hombre expresar” (2ª Corintios 12:4). Y, otro apóstol y escritor, Pedro, dice de Pablo: “Le ha sido dada TAL sabiduría, que entre sus epístolas habla de cosas difíciles de entender” (2ª Pedro 3:16). Lucas, el evangelista, aunque no conoció a Cristo personalmente explica què, habiéndose enterado” “De las cosas que fueron ciertìsimas entre ellos, las ha investigado DILIGENTEMENTE para ponerlas por orden” (Lucas 1:1-3). Y, en Hechos, es él quien escribe: “Despuès de haber padecido (muerte y resurrección), se presentó (Cristo) a sus discípulos y les HABLABA ACERCA DEL REINO DE LOS CIELOS” (Hechos 1:3). Preguntamos: ¿Acaso, Cristo regresó de entre los muertos para REPETIRLES lo que ya les había dicho durante tres años...