Si tan sólo lográramos entenderlo
El apóstol Pablo, un judío de judíos, creyente y practicante de las Leyes de Moisés, incluso fariseo de alta gama (Filipenses 3:5-7), cuando conoce el camino del Señor, CAMBIA su forma de vivir de una manera radical (Hechos 9:15). Y, ese cambio, le acarreó la crítica y la persecución de sus mismos hermanos judíos, ellos se llamaban “judaizantes”, judíos que también habían conocido a Cristo PERO, seguían creyendo que al menos “algunas” leyes de Moisés seguían vigentes, como la circuncisión por ejemplo (Efesios 2:11-22). El apóstol, había logrado entender (por inspiración del Espíritu Santo, de otra manera NO se logra), que la Ley de Moisés había caducado en todo sentido, pues las normas que Cristo había venido a imponer para un creyente, eran más altas (Vea el Sermón del Monte, Mateo: 5,6 y 7; Romanos 10:4). Si tan sólo lográramos entender que hoy el altar de misericordia está abierto a todos, no solamente al liderazgo (Hebreos 4:16). ¿Cuánto más no creceríamos? Y,...