Desde niños hemos sido engañados (Parte dos).
Crecimos, y, escudriñando las escrituras nos dimos cuenta que el cristianismo NO es una religión sino una relación íntima y personal con Dios (Juan 3:16-19 y, especialmente Romanos 10:8-11). Luego, nos congregamos con personas que creíamos tenían la misma visión nuestra de conocer, amar y servir al Señor, para, después de muchos años darnos cuenta que éramos “sojuzgados o sometidos” a los lineamientos de un grupo que se creía “privilegiado”, pero en donde estuvimos NO llamados a libertad como dijo Cristo sino a un tipo muy sofisticado de esclavitud (Juan 8:32). Pues se nos volvió a llenar de “requisitos, normas y leyes humanas” que hasta contradecían las escrituras, pero, que eran solamente un fariseísmo muy sofisticado. Ejemplos: Se nos hizo creer, que Dios podía ser agradado o comprado con dinero haciendo lo que denominaron “siembra”; se nos hizo creer que la obediencia ciega era lealdad a Dios, cuando en realidad era al hombre y a su criterio de creerse el UNGIDO de Dios y c...