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Pocos… muy pocos.

  Miles de creyentes en la década de los 60s del siglo pasado, dejamos la religión porque encontramos un camino mejor para acercarnos a Dios: No solamente sin tanta falta de conocimiento y entendimiento; sino también sin guía premeditada; encontrarnos con él en cualquier lugar y no sólo en uno específico fue maravilloso; con una mayor libertar, y, sobre todo… en espíritu y verdad. Dicho sea de paso, fue el momento moderno en el cuál aquellas palabras de Cristo a la samaritana en el pozo de Jacob, se volvieron una profecía cumplida (Juan 4:23-24). Hoy, muchos de quienes salimos de esas congregaciones estamos otra vez cumpliendo dicha profecía, lastimosamente, el corazón humano es y será el mismo siempre: Perverso (Jeremías 17:9). Hoy, las congregaciones de creyentes están cometiendo el mismo error que cometieron los religiosos judíos hace dos mil años. Tienen círculos minoritarios de mandos; manejan el negocio de Dios como propio; ya no guían sino manipulan; llevan a quienes se ...

Usted es perverso… predica sobre lo que nosotros hacemos

  . El Señor en su misericordia tiene ministerios y tareas para sus ovejas, conocimos a una oveja que el Señor le había dado el don, el talento, la tarea, llámelo como usted prefiera, de escribir en lugar de subirse a un púlpito a predicar (Mateo 25:14). Pues el hecho es que ésta persona madrugaba todos los días para orar y estudiar la palabra, para luego escribir lo que siente en su corazón dejar por escrito. Esto implica que el mensaje que sale publicado por decir un ejemplo, hoy; había sido escrito hacía una, dos, o hasta tres semanas antes. Pues se dio el caso que en una ocasión salió publicado un mensaje acerca de la poca relación de muchos que se llaman cristianos para con Dios, y eso, se reflejaba en una doble vida, una doble moral, un fariseismo disfrazado. Otra oveja, que estaba en esa condición, leyó el mensaje y llamó al escritor para “reclamarle” qué por qué escribía acerca de lo que ellos hacían, que eso, sólo lo hacía una persona perversa. Preguntamos hoy: ¿Cómo pod...

Imagínese si José hubiera sido un mal administrador.

    José, el hijo amado de Jacob es vendido por sus hermanos, en ese duro y difícil proceso, el Señor interviene en todo momento, y José llega a ser un gobernante principal de Egipto (Génesis 41:41-57). José, luego de ser despreciado, esclavo, y preso, ahora está en posición de mando. Faraón le encarga la administración de todo lo que está bajo su dominio. Ahora bien, analicemos lo que hizo José con ese poder. Sabiendo (como lo sabemos nosotros) que venía una hambruna, se pone a construir silos, y, a guardar comida mientras se pueda, para qué, cuando haya escasez entonces poder alimentar NO solamente a ellos sino a muchos (Génesis 42:1). No todos en ésta vida llegamos a ser gobernadores principales en un gobierno, una familia o una nación, pero preguntamos: ¿Con lo poco o mucho que nos ha sido puesto en las manos por Dios, qué hemos hecho? ¿Hemos sido sabios y construido y guardado para nosotros y para otros, o lo hemos despilfarrado? La respuesta solamente la sabemos noso...

Si tan sólo lográramos entenderlo

  El apóstol Pablo, un judío de judíos, creyente y practicante de las Leyes de Moisés, incluso fariseo de alta gama (Filipenses 3:5-7), cuando conoce el camino del Señor, CAMBIA su forma de vivir de una manera radical (Hechos 9:15). Y, ese cambio, le acarreó la crítica y la persecución de sus mismos hermanos judíos, ellos se llamaban “judaizantes”, judíos que también habían conocido a Cristo PERO, seguían creyendo que al menos “algunas” leyes de Moisés seguían vigentes, como la circuncisión por ejemplo (Efesios 2:11-22).   El apóstol, había logrado entender (por inspiración del Espíritu Santo, de otra manera NO se logra), que la Ley de Moisés había caducado en todo sentido, pues las normas que Cristo había venido a imponer para un creyente, eran más altas (Vea el Sermón del Monte, Mateo: 5,6 y 7; Romanos 10:4). Si tan sólo lográramos entender que hoy el altar de misericordia está abierto a todos, no solamente al liderazgo (Hebreos 4:16). ¿Cuánto más no creceríamos?   Y,...

El típico fariseo.

  En el primer contacto que Cristo tiene con los fariseos les declara: “Vosotros no dais frutos de arrepentimiento”. Un fariseo, ofende, lleva una doble vida, no sirve a los demás… y no da muestras de arrepentirse (Mateo 3:8). Un fariseo, no honra a quien debe sino a quién él quiere honrar (Mateo 15:6). Un fariseo, cree, que por estar en la cátedra de Moisés, es superior a los demás (Mateo 23:2). Un fariseo, dice pero no hace, por eso Cristo declaró: “Haced lo que ellos dicen, pero no hagáis lo que ellos hacen” (Mateo 23:4). Un fariseo, cuando alguien le hace algo que el propio fariseo cree ofensivo, malo o desagradable… espera un castigo inmediato o severo sobre esa otra persona (Juan 9:1-3). Un fariseo, sea varón o hembra, primero obedece a sus líderes o a la orden a la que pertenece, que a quien tiene qué obedecer o cuidar (Romanos 7:2). Un fariseo, es una persona que cree que es superior a los demás, por lo poco o mucho que sepa más que los demás; por lo mucho o poco que haga...

Orar o interceder no necesita tiempo… necesita actitud.

  Muchos creyentes no oran por nadie, ni por ellos mismos… hasta qué, quieren algo, necesitan algo o les urge algo. Ignoramos a Dios muchos días de nuestras vidas, nos levantamos y salimos corriendo tras los afanes, HASTA QUE, algo sucede. Y cuando es así, entonces queremos orar y que Dios nos responda PRONTO. Nosotros lo hemos hecho esperar a él toda la vida, queriendo él hablarnos (Deuteronomio 28:1 y 2ª Crónicas 16:9), pero nosotros queremos respuestas “instantáneas”, y como no las tenemos asumimos que él no nos escucha. Tanto así, que recurrimos a otros para que sean “intercesores” por o para nuestra causa. No es malo bajo ningún punto de vista el pedir ayuda, de hecho, las escrituras nos llaman a orar e interceder unos por otros (Santiago 5:16b). Pero, Dios nos ha provisto de la capacidad de poder hablarle directamente (Hebreos 4:16). Preguntamos: ¿Quién, conociendo al presidente de la república, va y pide a la mamá de éste, que interceda por él? Tenemos que entender, orar n...

Inmoralidad o soberbia

    Hay pecados de pecados, todos nos conducen a la muerte espiritual, aunque algunos tienen mayores consecuencias que otros. Veamos: El pecado de Adán y Eva de la desobediencia, nos llevó a tener una herencia de maldición sobre el trabajo para el hombre, y de sojuzgamiento para la mujer (Vea Génesis 3:16-17). El pecado de Sodoma y la razón por la cuál Dios no la perdonó, contrariamente a lo que a todos nos han enseñado, que únicamente fue inmoralidad, fue también la soberbia (Ezequiel 16:49), mismo pecado que por el cuál el ángel Luzbel (luego llamado satanás), cayó y no fue levantado ni lo será. Es increíble, pero la inmoralidad que está tan de moda a todo nivel en el mundo, es posible que no nos condene, por una razón, en un momento dado nos hace meditar y “arrepentirnos”, PERO, no así la soberbia, pues este pecado nos hace pensar y creer que NO necesitamos de Dios, y allí, si ya no hay espacio al arrepentimiento. Juzgue usted mismo, cuál pecado es más fácil de vencer: ...