Ninguno sabía nada…. Lo hicieron por fe.
En Génesis 2:6 dice textualmente: “Se levantaba de la tierra un vapor que regaba toda la
superficie del suelo”. En otras palabras NO LLOVIA por lo que tanto Noé como
todas las gentes que le rodeaban no comprendían lo que es una tormenta mucho
menos un diluvio. Aún así, cuando Dios le ordena a Noé construir un arca, a
pesar qué vivía en Mesopotamia, ENTRE el río Tigris y el Eufrates, nótese que
dice ENTRE no a orillas de ninguno de los dos, Noé por fe… construye el arca
(Génesis 6:14.19). Más tarde, vemos a un Abraham, siendo gentil, viviendo
también en la Mesopotamia, en Ur de los Caldeos (Josué 24:3), recibiendo ésta
palabra de Dios: “Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu
padre, a la tierra que te mostraré” (Génesis 12:1-2). ¿Cuál tierra; cuál ésta
(en presente) sino te mostraré (en futuro)? Simplemente tomar a su esposa, sus
siervos, sus animales y empezar a caminar… por fe. Así mismo nos pasa a
nosotros cuando entramos a los caminos del Señor, no nos dice para qué nos
seleccionó ni cómo la pasaremos en el camino, sino más bien en el camino nos va
dando un “direcricez”, qué en ocasiones aunque NO bruscamente nos lo modifica.
De esto último damos fe. Ninguno sabemos a dónde nos lleva el Señor… solamente
vamos por fe. Pero una fe que tiene un galardón enorme. Noé fue sobreviviente;
y Abraham, el precursor de muchos.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa
Comentarios
Publicar un comentario