Desperdicio.
“Acción de no aprovechar recursos, tiempo o dinero”. Un
pasaje bíblico nos dice: “Honra a Jehová con tus bienes” (Proverbios 3:9). Cuando
Cristo dio de comer a cinco mil personas, al terminar dijo a sus discípulos:
“Recoged lo que sobró para que no se DESPERDICIE nada” (Juan 6:12-13). Y, en
las postrimerías de su ministerio exclamó: “Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre
mucho te pondré” (Mateo 25:23). Todos deseamos tener más en ésta vida, es un
principio natural, y, si a eso le agregamos la presión social como lo es
compartir con alguien algún bien o algún placer, como una casa con jardín
grande, una granja con animalitos, una casa en la playa, etc. Pues se antoja
más aún el desear tener lo mismo que otros ya tienen. Ahora bien. ¿Qué hacemos
con lo que tenemos? ¿En qué estado vivimos con lo poco o mucho que Dios nos ha
dado? ¿Cómo lo utilizamos o lo invertimos? ¿Qué es lo primero que hacemos o en
lo primero que pensamos cuando tenemos dinero? Las respuestas a esas preguntas
nos permitirán conocer si estamos preparados o no para tener más. ¿Honramos a
Dios con lo que tenemos; recogemos para no desperdiciar; queremos más dinero
para disfrutar más nosotros; lo deseamos para ayudar más a otros? ¿Nos atreveríamos
a pensar que si Cristo se presentara HOY delante nuestro nos diría: “Bien,
siervo bueno, en lo poco fuiste fiel en lo mucho te pondré”? Selah.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa
Comentarios
Publicar un comentario