Levanta tu cabeza.

 


 

Era la final del mundial de 1970 en México, se enfrentaban por la motivación no sólo de ganarlo sino de llevarse la copa Jules Rimet a casa para toda la vida, las selecciones de Brasil e Italia. En una de las acciones, Clodoaldo, medio campista brasileño, comete un error y por ese error, Italia empata el partido. A la charla respectiva del medio tiempo en camerinos, alguien (Pelé), al verlo en lágrimas por su error le dice: “Yo confío en ti… levanta la cabeza y vamos a llevar esa copa a casa”. En el segundo tiempo, Clodoaldo hace una de las jugadas maestras más comentadas de la historia, pues es el artífice de un movimiento que luego de dejar a los cuatro contrarios atrás, termina en el cuarto gol de Brasil, y la copa se la llevaron a casa. Las escrituras nos dicen cuando estamos en dificultades: “Pon tu rostro como pedernal” (levanta tu cabeza) (Isaías 50:7). Cuando actuamos respetando las leyes que Dios nos ha impuesto, no debemos temer a ninguna situación contraria, o, a algún error que hayamos cometido, pues el Señor nos ha prevenido: “Estáis en el mundo, pero no temáis YO lo he vencido” (Juan 16:33), así qué: “Levantemos la cabeza y sigamos adelante”. Pues el Señor nos dice: “Yo, confío en ti”

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El bastòn del ciego. (Parte uno)

Què làstima.

El tomar la cruz… también incluía una corona de espinas.