Entonces… ¿Para què lo dijo?

 


 

Desde el siglo 4º de nuestra era a estos días, hay una insistencia que ya se volvió creencia: “Si usted no se reúne entre cuatro paredes, usted NO pertenece a la Iglesia de Dios”. ¿Sabìa usted que durante 312 años aproximadamente, TODA persona que declaraba públicamente que seguía a Cristo; que se decìa era cristiano; que era creyente en lo que NO fuera una tendencia politeísta (seguir a muchos dioses)…ERA ASESINADO por el Imperio Romano? ¿Sabìa usted que aún hay evidencias que en las catacumbas eran los lugares “escondidos” en donde se reunían los creyentes? ¿Sabìa usted que en los 40 dìas luego de la resurrección, ni Cristo ni los discípulos asistieron a sinagoga alguna? Quizàs, y tan sólo decimos quizás, por ello el Señor nos dejó escrito: “Acercaos confiadamente al trono de misericordia” (Hebreos 4:16). Y, para acercarnos “confiadamente” a ese trono NO necesitamos reunirnos con dos o tres mil personas entre cuatro paredes, pues Dios está en todos lados. Ese trono de misericordia puede ser nuestra cama; dormitorio; estudio; sala; comedor; el camino al trabajo; la oficina, etc. No nos dejemos engañar por aquellos que nos descalifican porque sólo platicamos, sólo nos reunimos, o sólo tenemos “común unión” con los que aman a Cristo… pero que ya no creemos en las instituciones por estar muchas tan podridas (Mateo 21:13; Marcos 11:17; Lucas 19:46). Y si no, entonces ¿Para què dijo Dios, acercaos confiadamente en lo personal, no en molote?

Señor: Danos un honesto celo por tu casa

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Era esquizofrènico o era una paràbola.

Què làstima.

El amor versus el interés