No te metas en discusiones inútiles.
El apóstol Pablo les enseña a
dos de sus discípulos Timoteo y Tito, que NO HAY QUE METERSE EN DISCUSIONES
INÙTILES (2ª Timoteo 2:23 y Tito 3:9). ¿Por què? Porque sólo traen PLEITOS. Por
esas discusiones inútiles se han roto personas, familias, empresas, y hasta
gobiernos. La palabra de Dios nos incita a que: “En lo que dependa de nosotros,
guardemos la paz” (Hebreos 12:14). Esto nos está enseñando que hay tiempo en el
que debemos hablar pero también hay tiempo en el que debemos permanecer
callados, situación que es respaldada en otra escritura (Eclesiastès 3:1). El
secreto de una vida tranquila hasta donde depende de nosotros entonces, es,
entender que habrá momentos en los cuales debemos de ceder, otros en los cuales
debemos decir no, y hasta momentos en los cuales debemos no emitir opinión o
tomar partido en algo, por algo o por alguien.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa
Comentarios
Publicar un comentario