El bastòn del ciego. (Parte final).

 


 

Otra posibilidad o final del bastòn podría ser: “El ciego cuelga el bastòn”. Esto implicarìa algo NO necesariamente malo, pero sì inútil o egoista. El ciego siempre que vea el bastòn estarà recordando cuànto le sirviò, pero, al guardarlo está pensando en su interior… en el futuro podría volver a necesitarlo. Esto nos estaría mostrando a todos aquellos que por “conveniencia pero con todo el egoísmo del caso”, no estamos cómodos en dònde y còmo estamos… pero nos quedamos porque podría servirnos. La escritura menciona èsta actitud como: “Todo me es lìcito, pero no todo conviene” (1ª Corintios 10:23). Otro fin que podría tener el bastòn sería: “El ciego tira el bastòn y lo olvida”, èste sería el punto más crítico del ciego (y nuestro), pues muestra el egoísmo y la falta de gratitud por lo que recién nos ha acontecido, creernos que mereciamos ese resultado la escritura lo señala asì: “Todo lo que hagáis, hacedlo con gratitud a Dios” (Colosenses 3;17). ¡Si!... todos cargamos un bastòn de ciego pero cuando ya no lo necesitemos: ¿Lo vamos a pasar a otros, lo colgaremos, o lo tiraremos? De la acción que tomemos será el resultado que tengamos. ¡Ojalà, y las experiencias que tengamos, agradables o desagradables (el bastòn) sirvan para ayudar a otros, y no para que olvidemos! Selah.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Era esquizofrènico o era una paràbola.

Nada hay oculto.

Què làstima.