Aquellos que interceden anónimamente

 


 

 

Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Consejo que Cristo les y nos diò a todos en el Sermòn del Monte (Mateo 6:6). Màs adelante el apóstol Pablo nos declara: “Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro” (Coloseneses 2:1). Hemos de estar agradecidos por las personas que en oculto, oran e interceden por nosotros, son almas que ya padecieron lo que nosotros estamos padeciendo ahora mismo, y que no echaron en saco roto lo que vivieron. Sino más bien, hoy, están allí para sostenernos (Hebreos12:1 y Santiago 5:16). Quizàs ahora entendemos mejor aquellas palabras que dijo Cristo, y que no implican necesariamente que nos “suicidemos” por otros, sino más bien que nos sacrifiquemos por otros: “No hay mejor amigo… que aquèl que da la vida por su amigo” (Juan 15:13). Quien madruga para interceder por nosotros es aquella persona que Dios utiliza para sostenernos en pie en SU nombre para que no caigamos… aún cuando nosotros no nos damos cuenta de ello.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Era esquizofrènico o era una paràbola.

Nada hay oculto.

Què làstima.