No sean avergonzados por mi culta… los que en tì confían.

 


El rey David escribiò: “Señor, no sean avergonzados por mi culpa los que en tì confían” (Salmo 69:6). El rey David tuvo años en su juventud que eran dignos de honra, más, sin embargo, luego tuvo unos años vergonzosos debido a haber faltado a las peticiónes de Dios acerca de: “No le es lìcito a una persona que está en liderazgo, el tener muchas esposas, porque le apartaràn del corazón de Dios” (Deuteronomio 17:17). No le es lìcito a un líder el “Derramar, mucha sangre” (1ª Crònicas 22:8 y 1ª Crònicas 28:3). Ahora bien, el romper esas normas hoy en día es muy difícil de ser imitado debido a dos factores: Los derechos humanos, y, la Liberación femenina. Pero, el punto principal como lección es: “Que, como creyentes, debemos luchar por vivir de tal manera que NO hagamos avergonzar a los creyentes”. Y, tristemente esa falla, y, el excesivo manejo abusivo del dinero en las congregaciones, es lo que ha hecho que muchos se alejen de las mismas, y otros màs, aún de Dios. Que no avergoncemos con nuestras vidas y actitudes a quienes siguen dignamente a Dios. Escàndalos siempre habràn, pero que no seamos nosotros los provocadores dice ene la palabra (Mateo 18:7).

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Era esquizofrènico o era una paràbola.

Nada hay oculto.

Què làstima.