No lo rechazaràn… ya lo están rechazando.
Hace dos mil años, Cristo vino
a romper con todas las ataduras religiosas existentes, pues quienes habían sido
elegidos para dirigir a las ovejas, y no sólo prepararse para SU venida sino
preparar a las ovejas para recibirle… se habían desviado, y el reino de Dios lo
habían hecho su PROPIO reino (Mateo 21:12-16; Lucas 19:45-47; y, Juan 2:13-16).
¿Acaso no nos suena conocida la historia? A Daniel, el àngel del Señor le dijo que lo
primero que Cristo iba a combatir en su venida era: “Terminar con la
prevaricación” (Daniel 9:24). Ya estudiamos que prevaricar significa: “Que un
líder rompa las reglas o las normas establecidas, con conocimiento de causa”,
situación que hicieron los fariseos y los saduceos. Y, cuando Cristo se los
reclamò ¿Què hicieron ellos?: “Rechazarlo” (Mateo 13:55; Marcos 6:3; Lucas
4:22). Hoy, Cristo NO volverà a ser rechazado… YA LO ESTÀN RECHAZADO. Pues la
apostasìa anunciada por el apóstol Pablo ya entró a las congregaciones al
predicar OTRO evangelio que no es el de Cristo de “Tomar su cruz y seguirle”
(Lucas 9:23: Gàlatas 1:6-9 y Hechos 14:22). Una paz, un poder y una prosperidad
falsa por ser inclinada a lo material está siendo predicado por falsos maestros.
Repetimos: ¡NO lo rechazaràn… ya lo están rechazando!.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa
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