Confesaos vuestros pecados unos a otros.

 


Este consejo está dado por Santiago (Jacobo), el hermano de sangre de Jesùs (el humano; José, Simón y Judas eran los otros tres según Mateo 13:55). Dios Padre dejó testimonio en las escrituras que debìamos confesar nuestros pecados para que estos fueran perdonados. ¿Còmo lo decretò Dios? Bien, Santiago (Jacobo), lo explica asì: “Confesaos vuestros pecados UNOS a OTROS” (Santiago 5:16). ¿Còmo asì, entonces NO es con alguien… sino unos con otros? ¡EXACTAMENTE ASI LO EXPRESÒ CRISTO! (Mateo 5:23-24) Imagine usted èsta escena: Carlos ofende a Jorge, pero va con Luis a confesarle la falta, viene Luis y lo perdona en el nombre de Jesùs. Preguntamos: ¿Hubo reconciliación entre Carlos y Jorge, sólo porque Luis le concediò perdon a Carlos? ¡NO!. Porque lo más posible es que Jorge NI SE ENTERÒ DEL ARREPENTIMIENTO de Carlos. ¿Entonces què fue lo que DIOS INSTITUYÒ? Que Carlos vaya con Jorge y le muestre su arrepentimiento a él, si Jorge quiere perdona y si no pues no. Pero al menos Carlos ahora SI tiene la disculpa de Dios NO NECESARIAMENTE LA DE LOS HOMBRES. El que entendió, entendió.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El tomar la cruz… también incluía una corona de espinas.

Què làstima.

El hambre se quita comiendo.