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Mostrando las entradas de septiembre, 2025

Me ofendieron o me ignoraron… perdieron la unciòn.

    Por tiempo de tiempos hemos visto y oído a personas que cuando están en una congregación “están gozosas porque el cielo está sobre la tierra en ese lugar”… HASTA QUE, los ignoran, los ofenden, les exigen, no les dan reconocimiento, etc. porque en ESE momento la congregación “perdió la unciòn”. Y, què hacen, se van a otra, en donde SI está la verdad y la unciòn… HASTA QUÈ, la historia se repite. ¡Què dijo Dios! “Maldito, el hombre que confía en el hombre” (Jeremìas 17:5). Preguntamos: ¿Què parte NO hemos entendido de esa declaración o decreto de Dios, para seguir como esclavos en un lugar en donde él nos ha llamado a libertad?   (Jeremìas 17:5 y 31:1 31-34). Y alguien dirà, pero es que esas congregaciones son útiles porque allí conocí al Señor, allí me instruyen. NO lo negamos, pero el punto es también el siguiente: La ORDEN de Cristo fue “id y predicad el evangelio a toda criatura”. El centro de la lecciòn es: “Si ya estamos preparados, entonces vayamos a predicar...

Desnudos e inutilizados… no vamos a ninguna parte.

    Hace muchos años nos enteramos de un atraco a una reunión familiar de gran magnitud. Los ladrones tomaron una decisión muy astuta, en el momento de ingresar armados a dicha reunión dieron la orden a todos de desnudarse, dejaron a hombres y mujeres en ropas interiores nada más. Ese, detalle dejó prácticamente inutilizados a los asistentes por la vergüenza de estar semidesnudos delante de conocidos y desconocidos. Satanàs, nos tienta con pecados ocultos que nos mantienen desnudos e inutilizados, vivimos con una doble vida, pues tenemos miedo que las demás personas “descubran” lo que hacemos en oculto, y entonces nos vean desnudos y nos inutilice delante de todos. Con razón dijo Cristo: “Mirad que nadie os engañe”, ni siquiera nosotros a nosotros mismos (Mateo 24:4); y el apóstol dijo: “En los postreros tiempos, vendrán engañadores y burladores, andando en sus propias concupiscencias” (2ª Pedro 3:3-12). El que entendió, entendió. ¡Lìbranos Señor!.   Señor: Danos ...

Como sea… ¡Gracias Señor!

    Estuvimos en un debate espiritual con unos hermanos en la fe: “La salvación es libre albedrìo o fuimos predestinados” (Josuè 24:15 y Efesios 1:1-6). El debate era acerca de si somos salvos porque debido a nuestro libre albedrìo o libertad espiritual “decidimos” seguir a Cristo, o, por el contrario, lo seguimos porque “fuimos predestinados a seguirlo”. Las opiniones a pesar de ser solamente 4 personas en la mesa, fueron variadas como lo ha sido por los siglos de los siglos desde hace dos mil años que Cristo puso sus pies sobre la tierra. Pero el punto final al que llegamos por unanimidad fue el siguiente: “Sea por gracia recibida para elegir a Cristo, o, sea porque hemos sido predestinados para seguirle”… No nos queda más que decir: “Gracias Señor, por poder seguirte”, pues como dijeron los discípulos en su momento: “De NO ir contigo… a dónde iríamos” (Juan 6:68).   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Es un acto Divino.

  Un padre de familia no llega a tiempo porque la esposa no pudo llevar al niño al Kinder; una mujer no llega a tiempo porque el despertador se le arruinò y no sonò; un accidente de tránsito hace llegar tarde a un empleado; una mujer que esperaba su bebé para la semana siguiente sufre un adelanto. Preguntamos: ¿Què hay como común denominador de estas personas?   NO LLEGARON A TIEMPO   A SU DESTINO SIN INTENCIÒN. Pero ¿por què es importante ese detalle? Porque todo esto sucedió en NY, TODOS trabajaban en las llamadas Torres Gemelas, y ese día era el 11 de septiembre de 2001. Todos los días nos suceden o le suceden a otras personas “eventos voluntarios o involuntarios”: Que se descompone el auto; que perdemos las llaves; un percance de tránsito; un problema de luz o de agua en casa, en otras palabras retrasos. Y ellos o nosotros nos quejamos, como casi seguramente, las personas mencionadas al principio… pero Dios les salvò la vida. Quizàs para nosotros no sea de vida o mu...

El valor de los gentiles y los judìos

    En la antigüedad y aún hoy en día los “judíos religiosos” nos miran con desdèn a los gentiles (personas NO nacidas como judíos). Pero si analizamos la historia, Adàn, NO era judío sino “naciò o apareció” como gentil (escogido por Dios), la prueba es que la biblia misma sitúa el Edèn en la región de Mesopotamia (entre el Tigris y el Eufrates; Gènesis 2:10-14). Abraham, NO era judío sino gentil (escogido por Dios), pues naciò en Ur de los Caldeos (Gènesis 11:28 y Josuè 24:2). Job, cuya historia es la primera en ser puesta por “escrito” de todos los rollos de la biblia, NO naciò judío sino gentil (escogido por Dios) en tierra de Uz (en arabia Job 1:1). Sin embargo, esto NO implica que la teoría o la doctrina de la “sustitución” sea verdad. Dicha teoría o doctrina consiste en enseñar que luego que Dios eligiera a Abraham para fundar el pueblo Israelita, Dios abandonò al pueblo de Israel por la idolatrìa y lo “sustituyò” por nosotros los gentiles (Juan 10:1-16). El apóstol ...

La obediencia es AHORA y DE PRISA

  Sodoma y Gomorra serán destruidas “pronto” le dice Dios a Lot, asì que sal “de prisa” de allí (Gènesis 19:15). Pero Lot se retrasa y nos narra la palabra que dos ángeles le tienen que tomar de los brazos y sacarlo “de prisa”, y, cuando él y su familia estuvieron lejos el fuego destruyò a las ciudades. Hace unos días, nos contó un intercesor su experiencia, estando en oración el Señor le dice que vaya “de prisa” a visitar a unos amigos pues el varón de la casa había sufrido un accidente, obedecen inmediatamente con su esposa y otra hermana en la fe que también es intercesora. Al llegar, por estar el accidentado en atenciónes mèdicas, no lo pueden ministrar directamente, entonces se quedan “consolando” a la esposa, quien está muy agradecida por la visita y quien muestra una paz que no es de èste mundo. Al día siguiente se recibe una llamada telefònica: “La esposa del enfermo, sufrió un paro cardìaco y falleció”, difícil creer que quien falleciera fuera el sano y no el enfermo p...

Dos personas… dos opiniones muy distintas.

  Es increíble cómo los seres humanos juzgamos de mal a otros seres humanos, y no como Dios nos juzga a nosotros, y esto, se debe a la gran diferencia entre la misericordia de Dios y la nuestra. Veamos: Un hombre “religioso y celoso de su profesión”, persigue a los cristianos con una sed de sangre inmensa, pero, camino a ejecutar una de esas órdenes, el Señor mismo se le aparece y le pregunta: ¿Por què me persigues?. Sì, nos estamos refiriendo a Saulo de Tarso, fariseo de fariseos según sus mismas palabras, quien al tener un encuentro personal con Cristo cambia su forma de vivir, y ahora, cuando nos referimos a él le llamamos “San Pablo” (Hechos 9 completo). El otro ejemplo es el de una mujer que reconocidamente practicaba la prostitución, según vemos en Josue 2:1, quien tiene un encuentro con el Señor, cambia desde entonces su forma de vivir, pero, a èsta mujer cuando nos referimos a ella le llamamos según su antigua profesión: “Rahab, La prostituta”. Esa situación persiste hoy ...

No es lo mismo a los 30 que a los 70 u 80

    Alguien le dice a un joven de 30 años: “Largo camino te queda por recorrer”, todos creemos y decimos “lògico y muy probable”. Pero, si esa expresión se la dicen a una persona de nuestras edades entre los 70s u 80s, entonces lo dudamos. Veamos un ejemplo claro: Elìas, acaba de derrotar a 400 profetas falsos, viene de un éxito en el que cualquier hombre de Dios desearíamos haber participado, sin embargo, una mujer perversa llamada Jezabel, esposa del rey Acab, le amenaza con perseguirlo hasta la muerte, y èste hombre de Dios entra en pánico, huye y se esconde y le pide a Dios que le quite la vida. Màs, un àngel se le aparece y le dice: “Come y levántate, que te espera un largo camino”. Hemos de decir que a estas alturas el ministerio de Elìas ya tenía varios años, por lo que NO podemos suponer que él anduviera en sus años mozos, sino más bien, era ya un hombre maduro (toda èsta historia la podemos ver en 1ª. Reyes capítulo 19). El punto es el siguiente: “No podemos, sola...

Tiempo oculto o de preparación

    Hemos escuchado a muchos predicadores, refiriéndose a los 18 años sin mención de la vida de Cristo en las escrituras (desde los 12 hasta los 30; Lucas 2:42 y 3:23) como sus años ocultos. Pero, si ciertamente, cuando tenía 12 años dejó “maravillados” a los doctores de la Ley (Lucas 2:47), implica que no sólo se quedó con los estudios infantiles de la sinagoga o de sus padres, sino que, también se preparò en algún otro lugar o maestros para lo que había de venir más adelante. Una prueba que esos 18 años no fueron un tiempo de ocultamiento de Jesùs sino de preparación, es el hecho que si tan sólo se hubiera quedado con esos conocimientos, los doctores de la Ley lo hubieran reconocido en su ministerio público, pero muy por el contrario, las escrituras son muy claras en mencionar que más bien lo desconocían al decirle: “Con què autoridad haces estas cosas”, o sea, “Si nunca estudiaste con nosotros, entonces quién te enseñò tanto, o, en dónde lo aprendiste” (Mateo 21:23). ...

Acàn, Judas… Giezi Simòn

    Acàn, un descendiente de la Tribu de Judà (Josuè 7:1), desobedece a Dios tomando un ìdolo (manto), dinero y oro de los babilònicos (Josuè 7:20). Judas, muy probablemente descendiente de la Tribu de Judà, por el nombre Iscariote (derivado de Keriot-Judà), vende a su Señor por 30 monedas de plata (Zacarìas 11:12 y Mateo 26:15). Y, què decir del siervo de Eliseo, Giezi (gentil) que corrió tras Naamàn para pedir una recompensa que Dios había dicho que no se recibiera (2ª Reyes 5:21-22); y, de Simòn, el adivinador (otro gentil), quien les ofreciò dinero a los apòstoles Pedro y Juan, para que le vendieran la unciòn que ellos tenían para hacer milagros y luego sacar provecho (Hechos 8:18-19).   Hoy, la situación no ha cambiado nada o casi nada, estamos otra vez como en los tiempos en los cuales apareció el Mesìas, la Casa de Oraciòn del Padre ha sido convertida en prostìbulo, en mercado y sus fieles en mercaderìa por la avaricia de MUCHOS. Hemos de decir que también esto...

Dìas de depresión

    Como todos los seres humanos, es natural y hasta lògico, que nos encontremos algunos días preguntándonos què estamos haciendo sobre la faz de la tierra. Con detalles como el factor económico tan dramático que se vive en el mundo entero; con enfermedades naturales, y ahora, hasta fabricadas; con tanta corrupción y violencia que nos rodea, el preguntarnos si ha valido la pena vivir o preguntarnos hacia dónde vamos florece cada día más. Sin embargo, no debemos desmotivarnos, pues si analizamos la historia sagrada, vemos que personajes de la talla de Moisès (Nùmeros 11:14-15); Elìas (1ª Reyes 19:13); Job (Job 3:1-11); y Jeremìas (Jeremìas 20:14-15). Tuvieron sus días tristes y oscuros, pero sin embargo tomados de la mano de Dios salieron adelante. ¿Què nos librarìa a nosotros de no tenerlos? No nos sintamos mal, Dios nos dará nuevas fuerzas también a nosotros si confiamos en èl (Salmo 92:10).   Señor: Danos un honesto celo por tu casa  

Que te cuenten todo.

    Hemos visto hasta la saciedad a creyentes que regresan de un servicio dominical muy entusiasmados queriendo comerse al mundo, y tomando decisiones equivocadas por la razón que lìderes “insensatos” no les cuentan toda la verdad sino la encubren o la cuentan a medias con tal de tener contentos a sus oyentes, o, en casos más penosos tenerlos bajo dominio. ¿A què nos referimos? Pues a utilizar versos inadecuadamente, ejemplo, predican: “Mis caminos no son vuestros caminos…y yo tengo mejores planes para ustedes” (Jeremìas 29:11), PERO, por què no dicen de lo que esa promesa es complemento: “Habrà ANTES cautiverio” (verso 10), en otras palabras dicen lo agradable pero no lo desagradable. Otro ejemplo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13), PERO, por què no dicen: “que ANTES hay que pasar escasez; hambre; enfermedad, traición, o cualquier otra necesidad como lo vivió el apóstol (versos 10 al 12). ¡Tengamos cuidado!.   La palabra y sus promesas son ...

Entendieron… que hablaba de ellos.

    El ministerio de Cristo está en sus postrimerìas, han pasado tres años y medio de manifestaciones tan extremas, que ahora Cristo, no solamente tiene muchos seguidores sino también muchos “enemigos”. Enemigos que nacieron porque le vieron hacer obras y milagros que ellos no podían hacer, y, creyendo que por no haber caminado con ellos en los estudios de los rollos de las escrituras, no tenía respaldo u autoridad alguna para realizarlas, por lo que se las atribuyen a satanàs (Mateo 12:24). Cristo entonces, conociendo sus pensamientos les expone la famosa paràbola de los “Labradores de la viña” (Mateo 21). Cuando termina de hacerlo, sin explicación alguna como acostumbraba hacerlo (salvo en privado con sus discípulos), ellos, los religiosos, entienden que se referìa a ellos como los asesinos (Mateo 21:45). ¿Quiénes eran ellos? Los principales religiosos, los escribas, los fariseos, los saduceos… no se salvaba nadie. ¡Debemos tener cuidado!, pues esto nos muestra que sòlo ...

Huesos secos….OID

    El profeta Ezequiel es transportado por Dios a un valle que está lleno de huesos humanos muy secos, y estando allí, le pregunta: “Hijo de hombre ¿viviràn estos huesos? (Ezequiel 1-3). El profeta es mandado a profetizarle a esos huesos secos, o sea, a los muertos, y luego de un ruido y un temblor… los huesos se juntaron y tuvieron vida (versos 7-8). En otra parte de las escrituras vemos lo siguiente: Cristo hablando en sentido figurado cuando al final de su ministerio va de Samaria para Jerusalèn, se encuentra con un seguidor que le dice que lo acompañarà a donde él vaya, solamente que primero quiere enterrar a su padre. Hacemos la salvedad que el padre NO estaba ni enfermo ni a punto de morir, entonces es cuando Cristo le dice: “Deja que los muertos, entierren a sus muertos” (Lucas 9:60). ¿Què nos están enseñando estos ejemplos? Que podemos ver gentes caminando por la calle, que hasta dicen tener o seguir una religión, pero si no “siguen” a Cristo de corazón… son cadáv...

Arrimados somos y en el camino andamos

    El Espìritu Santo inspirando al apóstol Pablo le dice: “Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos (Judìos y Gentiles) hizo UNO sólo, derribando la pared intermedia de separación” (Efesios 2:14). Les ha sido muy difícil a los predicadores modernos entender que Israel (un remanente) sigue siendo el pueblo elegido de Dios, pero, que al mismo tiempo nos diò entrada a nosotros los no judíos (gentiles) a ese mismo reino. Israel NUNCA ha sido desechado por Dios (por lo tanto no existe una teoría del reemplazo), lo vemos claramente en la explicación que Cristo nos da en el evangelio de Juan (Juan 10:1-16, especialmente èste último verso). Y hemos de entender que el apóstol Juan recibió ese misterio directamente de Cristo puesto que era quien se recostaba en su pecho, en otras palabras su comuniòn fuè más ìntima que la de los otros once discípulos (Juan 13:23 y 21:20). Asì, hemos de entender que como decían las abuelas: ¡Arrimados somos y en el camino andamos con los judío...

No espigues en otro campo.

    Noemì y su nuera Rut se marchan de la tierra de Moab, tierra que les había arrebatado toda esperanza al llevarse consigo la vida de sus esposos (Rut (1:3-5). Salieron pues hacia Judà en donde Noemì tenía parientes, fueron a morar a las tierras de Booz, quien era agricultor. Dicho sea de paso las tierras de Booz eran muy productivas (Rut 2:3). Como obediencia a Dios en Israel los propietarios no debían segar las tierras por completo para dejar algo para los necesitados, siendo asì, Rut espigò en esos campos. Cuando Booz la viò le dijo: “Oye, hija mìa, no vayas a espigar a otros campos, ni pases de aquí” (Rut 2:8). En sentido espiritual Dios Padre nos deja que cosechemos en sus campos, campos muy productivos porque él lo prometió en Deuteronomio 28:1-14. Y nos dice: “No vayas a espigar a OTROS campos, NO pases de aquí”, pero nosotros no hacemos caso y por ello es què en muchas épocas de nuestra vida pasamos necesidades, pues resulta que los otros campos no son TAN produc...

Còmo escaparàn del juicio del infierno.

    Estas duras palabras fueron expresadas por Cristo, pero no en contra del pueblo sino en contra de los “religiosos” (Mateo 23:33). Es curioso que cualquier persona creería que ser un religioso nos lleva al cielo, pero en palabras y juicios de nuestro Señor Jesucristo es todo lo contrario. Tanto en los tiempos de él como ahora, la religiosidad está muy pero muy lejos de agradar el corazón de Dios. Tanto hace dos mil años como ahora los “religiosos” predican una vida pero llevan otra. Con razón cuando Cristo está frente a ellos y frente a una multitud le dice al pueblo acerca de los religiosos: “Hagan lo que ellos DICEN, pero no hagan lo que ellos HACEN” (Mateo 23:3). La religiosidad está llena de tradiciones; ritos y normas impuestas por los hombres, què, en la gran mayoría de ocasiones están no solamente en contra de la lógica y la naturaleza sino en contra de las verdaderas leyes de Dios. Damos dos ejemplos: “No es bueno que el hombre esté sólo” (celibato) (Gènesis 2:1...

El temor a la IRA de Dios.

  ¿Por què tantos creyentes quieren que ya venga el Señor en el Rapto? Porque no han entendido lo que significa la diferencia del “temor a Dios” con la “ira de Dios”. El temor a Dios nos dice la escritura que es “sabiduría”, lo que nos guía por el camino del bien, camino que Dios siempre bendice (Proverbios 1:7). Mientras que la “ira” de Dios, viene como consecuencia o resultado de no actuar agradando a Dios. Vemos ambas situaciones y en paralelo en toda la escritura, veamos: El Diluvio cayó sobre las personas que NO amaron y respetaron a Dios, pero Noè, que sì amò y respetò a Dios no lo sufrió a pesar de haberlo vivido (Gènesis 7, y 8). En los tiempos del fin de nuestra era (que es distinto al fin del mundo), los creyentes que amen y respeten a Dios verán el sufrimiento y ruina de los impíos en la Gran Tribulaciòn, pero ellos estarán “guardados” en el desierto, en donde serán SUSTENTADOS (Apocalipsis 12:6). Y, para quienes lo dudan ponemos por ejemplo la recientemente vivida “pa...

Què significa “EN”

    En el idioma español la conjunción EN se utiliza para mostrar un lugar determinado, pero en otros idiomas es mucho más específica para los efectos de lo que queremos tratar ahora. Cuando decimos “en” indica que algo está “dentro” de algo y no solamente en determinado lugar. En ese sentido, las escrituras nos enseñan: “De modo que si alguno está EN Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron” (2ª Corintios 5:17). Por què es importante entender èste punto, pues porque la escritura nos dice también: “la carne (èsta que lucimos hoy) y la sangre (èsta que nos da vida hoy) no pueden heredar el reino de Dios; ni lo que se corrompe hereda lo incorruptible. (1ª Corintios 15:50). Por ello, al ser nuevas criaturas en Cristo, somos “redimidos” inmediatamente, y, recibimos al Espìritu Santo para “buscar” la santidad (entiéndase que no lo somos inmediatamente). Pues la escritura también dice: “Sin santidad nadie verà a Dios” (Hebreos 12:14). ¿Entendemos entonces que con razó...

Unos escucharon un trueno… los entendidos SU voz.

    En las postrimerìas de la vida y ministerio de Cristo, él declara en voz alta: “Padre, glorifica tu nombre”. Entonces se oyò una una voz en el cielo que dijo: “Lo he glorificado, y lo glorificarè de nuevo” (Juan 12:28). El punto principal en estos momentos es un detalle, cuando Cristo hizo la declaración se escuchò un “sonido” en el cielo, ese sonido los no entendidos en materia espiritual dijeron: fue un trueno; más los entendidos se dieron cuenta que había sido Dios Padre quien había hablado (Juan 12:29). Hoy, cuando ya muchos están cansados de escuchar que el Señor viene “pronto”, pero no alcanzan a medir ese “pronto” en términos espirituales y en la medida de Dios sino pretenden hacerlo humanamente… no solamente han bajado la guardia sino descalifican a quienes insisten que su venida está pronta. Unos escuchan truenos… ojalà y nosotros seamos de los que escuchan una voz.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

La muerte de Làzaro

  Mucho se nos ha predicado acerca de las lecciones que nos dejó la muerte de Làzaro: De las reacciones de Cristo; de las actitudes de las hermanas de Làzaro; de cómo reaccionaron los discípulos, etc. Hoy, quisiéramos analizar el sentimiento tan profundo que ha de haber sentido Cristo con la muerte de su amigo, no por la desaparición física de èste, pues él sabìa perfectamente que Làzaro resucitarìa, e incluso que Làzaro sería testigo de su propia muerte en la cruz. El punto, es que, cuando Cristo llorò frente a la tumba de Làzaro antes de resucitarlo, lo hizo ciertamente por la incredulidad de todos los que allí estaban y aún no creían quién era él; pero tambièn porque Cristo sabìa que ese milagro iba a ser el último que realizarìa en público (pues recordemos que aún en el huerto de Getzemanì   casi en privado, sanò la oreja cortada de Malco, Juan 18:10). y que representarìa su propia sentencia de muerte y una persecuciòn a muerte también en contra de su gran amigo Làzaro (...

Tendremos turbulencias.

“Muy buenos días, soy el Capitàn Guillermo Sur, es un gusto tenerlos a bordo, èste es el vuelo 502 con destino a la ciudad de Miami, quiero informarles que la duración será aproximadamente de dos horas con veinte minutos, y que tendremos un poco de turbulencias por las condiciones climáticas, pero no se preocupen es una situación normal”. Pregunta: ¿Se atreverìa usted a decir que el Capìtan Sur es una persona “negativa”; que le desagrada porque le gusta “meter en miedo a la gente”; o, que “mejor se baja del avión porque ya lo asustaron”? Al contrario, creerìamos que el Capitàn Sur es más digno de respeto y confianza que antes que se identificara, pues es una persona honesta que nos está avisando de lo que sucederà y cómo terminarà el asunto. Pues bien, cuando pasamos èsta situación a lo espiritual “cambia, y radicalmente”, pues Cristo, los apóstoles y las escrituras completas nos hablan que la caminata cristiana tiene “turbulencias”, entiéndase aquí: Tribulaciones, limitaciones econó...