Hasta la mitad del reino… o todo el reino.

 


 

Estudiando las escrituras encontramos èsta expresión de “entregar hasta la mitad del reino” en dos ocasiones: El rey Asuero ofreciéndoselo a la reina Ester (Ester 5:3); y el rey Herodes ofreciéndoselo a la Hija de Herodìas (que según la historia se llamó Salomè) (Marcos 6:23). Y, en otras dos ocasiones encontramos que se ofrece TODO el reino: Cuando satanàs tienta a Cristo (Mateo 4:9), y cuando el Espìritu Santo guía al apóstol a informarnos: “y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo”… PERO, hay un detalle que los “mercaderes de la fe”, aquellos que han convertido “la casa de oración de Dios en cueva de ladrones” NO NOS CUENTAN, y es què: “Si, y sólo sì… en verdad PADECEMOS con él, entonces recibiremos ese reino” (Romanos 8:17). Sì, a través de la historia más de una vez se ha ofrecido medio reino o reino entero a alguien. Hoy, de la decisión de cada uno de nosotros depende si tomamos lo malo, que es pasajero; o, por el contrario, tomamos lo bueno, que es eterno. Selah.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa. 

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